viernes, 17 de febrero de 2012

A GRANEL



Una de las costumbres que se han perdido en Madrid y que en Atenas persisten es la de comprar a granel. Muchas materias primas se pueden obtener al peso y salen bastante más económicas que en el supermercado. Además, en la mayoría de las ocasiones, de mejor calidad. Especias, harinas, aceitunas y curtidos, embutidos, quesos, pescados salados y legumbres son algunos de estos ejemplos.
Y el mejor lugar para hacerlo está en pleno centro, en la calle Athinas  donde se sitúa el mercado central de carne y pescado, la “Laiki Agora”. En la parte exterior de los dos recintos que acogen estos mercados existe una plaza llena de tiendas y puestos donde comprar a granel productos cuya procedencia suele aparecer escrita y cuya frescura se puede apreciar con la vista y el tacto. Es una forma de comprar típica griega y heredada de la época del imperio otomano. Toda una experiencia a la que yo animo a todo visitante que pase por Atenas.

Con la llegada del frío y la humedad invernales en la ciudad desde el mes de noviembre, me he convertido en una experta de la compra y elaboración de las legumbres. En años anteriores no habíamos tenido temperaturas tan bajas pero este invierno se está haciendo duro. Y como no hay mal que por bien no venga, he descubierto una variedad amplia de lentejas de todos los colores, judías, judiones, garbanzos, habas… Gran parte de éstas (las más exóticas) proceden de Turquía ya que en Grecia no existen determinadas variedades. Pero las mejores lentejas son de un pueblo de la isla de Lefcada donde todavía los campesinos las cultivan y recogen de un modo artesanal –y biológico por tanto, ya que está tan de moda últimamente- y su producción es tan limitada que se consume dentro del país. También en varias islas se cultivan y cocinan los garbanzos. Asimismo el plato nacional tradicional por excelencia lejos de ser el musakas (de origen árabe) o el pasticcio (de origen italiano) es la fasolada, esto es, la sopa de alubias.

Las formas de cocinar las legumbres en Grecia son muy variadas pero, como denominador común, tienen el uso de numerosas verduras y el uso de bastante líquido. Muy rara vez se cocinan con carne o pescado y se suelen comer acompañadas de queso feta o pescado en salazón tipo arenque.
A continuación os doy la receta de la fasolada que, con el frío que hace este invierno es un pato ideal dondequiera que nos encontremos.


FASOLADA (sopa de alubias)


INGREDIENTES para 4 raciones:

400gr. de judías blancas
1 cebolla
1 diente de ajo
1 zanahoria grande
2 ramitas de apio
1 puerro
4 tomates maduros
30 gr. de tomate concentrado
½ taza de aceite de oliva
1 cucharada sopera de perejil picado
Sal y pimienta

PROCEDIMIENTO


Dejamos las judías en remojo durante varias horas (desde la noche anterior)
Lavamos cuidadosamente todas las verduras y procedemos a cortarlas; Cortamos la zanahoria en rodajas gruesas. Escaldamos y pelamos los tomates. Después los cortamos en dados. Cortamos en rodajas finas el puerro y el ajo. Picamos el apio y la cebolla en juliana.
Ponemos a cocer las judías durante 30 minutos quitando la espuma poco a poco de la superficie de la cacerola.
Añadimos entonces la zanahoria. Después de aproximadamente 20min. se añade el apio, la cebolla, el tomate.
A continuación echamos el aceite de oliva y el tomate concentrado diluido en un vaso del caldo de la cacerola.
Sazonar con sal y pimienta y cocinar durante otra media hora aproximadamente.
Añadir la cucharada de perejil picado al final del todo, justo cuando apaguemos el fuego.

TIPS
Esta sopa nacional se sirve muy caliente, preferentemente en recipientes de barro y se acompaña de un buen pan de pueblo y queso feta.

Paseando por la "Laiki Agora"

En el Bazar!

Todo tipo de legumbres!

La famosa "fasolada"

Fasolada!

caliente y sana para los duros días del invierno....


sábado, 28 de enero de 2012

EL MEJOR YOGUR DE ATENAS PARA UN DÍA CON SOL



El domingo por la mañana me levanto y, tras varios días de lluvia y frío (porque eso de que en Atenas no hace frío es mentira), sale el sol. Ese sol maravillosamente potente del Ática que te llena de energía positiva y te hace olvidar por un momento todos tus problemas. Sabiendo que después de comer se acaba el sol, me visto y me echo a la calle. Los domingos mi barrio está bastante vacío. Apenas unos cuantos inmigrantes caminan por la calle y otros cuantos coches circulan hacia el corazón del centro: Síntagma y alrededores. Decido tomar  ese mismo rumbo y, en veinte minutos llego a Monastiráki. Si bien mi paseo comenzaba como un domingo tranquilo, al llegar a la plaza corroboro que  no soy la única que ha tenido la idea de salir a tomar el sol. Desde Monastiráki hasta Síntagma un montón de gente pasea, se sienta a tomar un café, mira escaparates (a pesar de que el comercio esté cerrado) Y es que, si bien la crisis puede no permitir a los griegos un gran nivel de consumo, pasear y atontarse mirando gente y la ciudad un soleado domingo sigue siendo gratis e impagable.

Me compro yo también un café capuccino para llevar y un kulúri (rosquillas de pan tiernas por dentro, un poco dulces y rebozadas con sésamo) y paseo mi aperitivo. Cuando me he llenado de desayuno y me he saturado de imágenes y ruido decido volver a casa. De repente me apetece subir por la calle Athinás y después Patissíon pasando por Omónia. Y no puedo dejar de pasar por Omónia sin comprar yogures frescos en uno de los mejores establecimientos del centro de la ciudad: Stáni. Situado en una de las más problemáticas plazas (mezcla de inmigración, ruido, pillos de todo tipo por el día y drogadicción por la noche), deleita al visitante con los mejores yogures de Atenas así como dulces y productos derivados de la leche.

 Grecia es conocida por todos por sus yogures. Y es que aquí la palabra yogur, como el café, cobra dimensiones impensables. Desde yogures “concentrados” y muy grasos pero deliciosos hasta el típico yogur español dispone de un gran abanico de yogures y lácteos de vaca, de oveja y de cabra. Últimamente he observado en un establecimiento cerca de mi casa (en  la Avenida Alexándras) hasta lácteos de búfala.

En Stáni  el mejor yogur es el de oveja seguido por el de vaca. Y no solo lo digo yo, que he probado ya muchos tipos y marcas, sino todas las revistas “gourmet” del país. Yogures frescos con una capa de grasa fantástica en la superficie que sabe a nata ligeramente ácida y que se comen sin necesidad de nada más; si acaso un buen trozo de pan de pueblo a modo de cena.

Entro, compro mis queridos yogures y vuelvo a casa. Para mí, la simple visita a Stani me alienta a pasar por Omónia ya que, no es tan peligroso como muchos griegos creen y muchas veces te encuentras con imágenes surrealistas como la del domingo: una fachada de un centro comercial cubierta por un gigantesco cartel que escribe “Grecia te quiero” sobre la bandera de la nación y la el nombre del que escribió tal sentencia debajo; un famoso poeta del país. Ánimo y espíritu patrióticos en tiempos de crisis. Afortunadamente el azul del cielo y el de la bandera del cartel gozaban de una armonía inigualable. Y como Omónia significa armonía… buena coincidencia.

Y para terminar con mi declaración de amor al yogur griego, escribo una receta a continuación que lleva dicho ingrediente y la puede hacer cualquiera fácilmente en casa. Yo la aprendí en una taberna que trabajé durante una temporada en las faldas de la Acrópolis y es una de mis ensaladas favoritas culinaria y estéticamente hablando.



ENSALADA DE REMOLACHA Y YOGUR:

INGREDIENTES:

400gr. de remolacha cocida

1 manzana mediana (de la variedad que más os guste)

1 puñado de nueces

Aceite de oliva, pimienta y sal

200gr. de yogur griego (del que también se encuentra en España y es muy denso y cremoso)

Unas hojas de lechuga para servir la mezcla de la ensalada.

PROCEDIMIENTO:

1.       Cortar la remolacha en dados así como la manzana (ésta rociada con zumo de limón para que no se oxide). Picar en pedacitos medianos las nueces y añadir a la manzana y la remolacha. Reservar.

2.       mezclar en un bol el yogur, una cucharada y media o dos de aceite de oliva, sal y pimienta.

3.       Mezclar esta salsa con la mezcla anterior y servir sobre un nido de hojas de lechuga picada  rociada con un poco de zumo de limón y sal.  

TIPS

A mí me gusta mucho con manzanas Granny Smith, verdes, porque tienen una acidez que combina a la perfección con la dulzura de la remolacha.

También si se desea se puede añadir a la salsa de yogur un poco de perejil picado o eneldo.

Es una ensalada completa, sana y refrescante que se puede hacer todo el año.


El Cartel de "Stáni" a la antigua!





El interior




Poema dulce I



El mejor yogur del mundo!




Poema dulce II



Escaparate de "Stáni" anunciando sus "Lucumádes"


 Plaza "Omónia": Grecia, te quiero!



viernes, 20 de enero de 2012

EL CAFÉ


Es un hecho que el café en Grecia es una institución. Por ello Atenas cuenta con numerosas tiendas de venta de café fresco de todos los tipos. ¿Y qué quiere a qué me refiero exactamente con eso?

A demás del café de cafetera italiana, de filtro y expreso –que son los que conocemos en España y se hacen a partir del mismo café- , los griegos guardan la tradición del café de puchero que es una tradición turca. Por otro lado, como en Atenas y en muchas partes del país en verano el calor es sofocante, existe una versión fría de cada café (freddo, frappe..). Así pues, se puede disfrutar del café “a la italiana”; capuccino, espresso, ristretto, etc. café americano, nes café en caliente o frío (frappé) y café griego que en realidad lo heredaron de los turcos.

Y como la hora del café es tan importante, larga y realmente puede ser cualquiera, existen muchos pequeños dulces que acompañan al mismo.

Todo esto se puede encontrar en una tienda de venta de café en Atenas. Y una de las más conocidas está en la calle Panepistimiou esquina con Patission, a la altura de la plaza de Omonia. Se llama “Lumidis” y pasar por delante y observar su escaparate es toda una experiencia olfativa y visual.

Quizá el café más desconocido actualmente en España es el griego junto a los dulces que lo acompañan. Explico: este café de puchero se hace a fuego lento y está listo cuando rompe el hervor y “sube” Por persona se calcula la cantidad de agua de una tacita pequeña de las de expreso de café y una cucharada colmada de café griego (un tipo especial sin refinar muy aromático y que deja posos al fondo de la taza) Es importante echar desde el principio la cantidad de azúcar que desee cada uno, porque cuando está listo no se remueve, sino que se deja reposar y se bebe. Lo normal (“metrio”) es una cucharadita. Sin azúcar se llama “sketo” y el dulce “glikó”. Así pues, indicaremos el grado que nos gusta para obtener el resultado esperado…

La otra cuestión es el dulce que lo acompaña. Hay dos: el “lukumi”, una especie de gominola de variados sabores, muy blanda con azúcar glass espolvoreado y el dulce de cuchara, “glikó tu kutaliú”.  En el escaparate de “Lumidis” se observan grandes recipientes con los dulces de cuchara coloridos y brillantes que se venden al peso. Se trata de una manera especial de confitar frutas y algunos vegetales en sirope y es fácil de hacer y muy sano porque no contiene grasa; tan solo fruta y azúcar.

Yo en mi casa siempre tengo de este tipo de dulces porque son perfectos, no solo para el café, sino para comer con yogur e incluso solos en los momentos que el organismo nos pide algo dulce. Además, como son bastante fuertes de sabor, con una pequeña cantidad estás satisfecho.

A continuación os mando una de las recetas que he fabricado varias veces y animo a probar:

DULCE DE MANZANA:

Ingredientes:

1 kilo de manzanitas pequeñas y dulces

1 kilo de azúcar

2 tazas de agua

Zumo de limón

5 clavos

1 rama de canela



Elaboración:

1.       Pelar, descorazonar las manzanas y rociarlas con zumo de limón para que no se oxiden. Reservar.

2.       Echar en una cacerola el agua junto al azúcar, la canela en rama y los clavos y poner a fuego medio para formar el sirope.

3.       Cuando el azúcar se haya disuelto en el agua y esté hirviendo, echar las manzanas y dejar a fuego medio hasta que reblandezcan las manzanas y el sirope esté en su punto. En función del tamaño y dureza de las manzanas el tiempo aproximado es de media a una hora. Yo lo hago con la cacerola destapada o semi tapada para que espese bien el sirope junto a la fruta.

4.       Retirar del fuego, quitar la canela y los clavos y verter en frascos de cristal con buen cierre de rosca. En cuanto se enfría está listo para el consumo.

Tips

En el sirope yo también añado la cáscara de un limón que da más aroma. La retiro junto al clavo y la canela.

En el frasco donde vacío mi dulce suelo echar frutos secos (almendras o nueces) que enriquecen el dulce. De esa forma, al a hora de servir la manzana añado media nuez al lado. Queda más bonito y más sabroso, pero no es necesario.

El único secreto de estos dulces es espesar mucho el sirope que es lo que nos garantiza su conservación fuera de la nevera durante meses. Así pues, si no espesa bien, volver a poner al fuego sin escatimar en tiempo. Asimismo, si queda excesivamente espeso, se puede añadir agua y volver a dar un hervor.

 Dulce de manzana servido!


Dulce de manzana 1


 

Dulce de manzana 2




Escaparate "Lumídis" - Café griego !



viernes, 6 de enero de 2012

CAPRICHO DULCE EN EL CENTRO DE ATENAS



Hoy tenía que comenzar mi blog. Y para ello no hay nada mejor que dar un paseo por la ciudad para decidir cómo será el inicio…

Era un día de los que te levantas tarde y lo único imprescindible es el café. Me  apetecía desayunar fuerte y fuera de casa. Así pues, me dirigí caminando al centro de la ciudad, donde se sitúa uno de las cafeterías-“bugatsádico” más famosas de Atenas y que alimenta a todos los habitantes de la ciudad durante las 24horas del día. Es por eso que está situada en  la plaza del barrio de Psirí, al lado de Monastiraki y uno de los de mayor movimiento nocturno del  centro de la ciudad. Por la noche toda esta zona está plagada de gente pero a mí me gusta este barrio de día y por la mañana, cuando no hay casi gente y percibes a tus anchas la resacosa calle hasta llegar a tu destino.

Es un espacio luminoso y mientras comes observas como trabaja el cocinero. Se puede escoger entre numerosas “pitas” (empanadas de distintos rellenos y masas) pero la más famosa de esta cafetería es la “bugatsa”. Es una empanada de relleno dulce o salado. Se puede elegir entre espinacas con queso feta y queso feta en la versión salada o bien crema espolvoreada con azúcar glass y canela en la versión dulce. La inventaron en el norte de Grecia. La pasta en la que se envuelve el relleno es filo (el equivalente al hojaldre oriental) y se sirve troceada sobre una bandeja de cartón lista para el consumo.

Como soy una golosa reconocida, pido la de crema y me siento en una banqueta a comer mientras me atonto mirando al cocinero extender la masa tirándola al aire como si fuera masa de pizza… Es todo un espectáculo.

Las empanadas griegas es una de las cosas que más gusta a los extranjeros que vivimos en Grecia y es difícil degustarlas fuera del país. No obstante, quiero daros una receta fácil de bugatsa dulce que, con ingredientes fáciles de conseguir, os trasladará por un rato a este lado del mediterráneo. Además es un dulce nutritivo, estupendo para acompañar al café y que enloquece a los niños.



BUGATSA DE CREMA

INGREDIENTES PARA UNA FUENTE PYREX MEDIANA:

-1 PAQUETE DE MASA FILO (la venden ya en supermercados grandes) O, EN SU DEFECTO, DE HOJALDRE

-250GR. DE MARGARINA

-1 LATA MEDIANA DE LECHE CONDENSADA+2 PARTES (usando como medida dicha lata) DE AGUA

-CANELA Y AZÚCAR GLASS PARA ESPOLVOREAR POR ENCIMA

ELABORACIÓN:

1.       Cogemos cada una de las hojas del paquete de masa filo y las colocamos plisadas (en forma de acordeón) una a una en la fuente previamente engrasada.

2.       Cuando terminamos con todas, extendemos la margarina cortada en trocitos por toda la superficie de la masa.

3.       Hornear a 180 grados hasta que la masa adquiera un color dorado (alrededor de 30 min.)

4.       Sacar del horno la fuente y añadir la leche condensada mezclada con dos partes de agua, volver a hornear hasta que quede absorbida por la masa (alrededor de otros 30min.)

5.       Sacar del horno, dejar que se enfríe un poco y espolvorear con azúcar glass y canela.

TIPS:

El hojaldre, al estar compuesto por mayor cantidad de grasa que la pasta filo, puede trabajarse con menos margarina (150-200gr. según gustos).

El secreto para que la masa quede crujiente es hornearla bien antes de añadir el líquido.

También se puede espolvorear con azúcar normal, aunque el azúcar en polvo combina mejor con la canela.